La Real Fábrica de Capodimonte
Un viaje en la historia del lugar donde todo comenzó.
En 1743, Carlos de Borbón dio vida a un sueño: fundar en Nápoles una manufactura real capaz de transformar la porcelana en arte, prestigio e identidad.
En 1743, Carlos de Borbón fundó la Real Fábrica de Capodimonte. A su lado, María Amalia de Sajonia compartió la pasión por un material que las grandes cortes europeas buscaban dominar.
En el siglo XVIII, la grandeza de una corte también se mostraba a través de palacios, obras de arte y manufacturas. La porcelana se convirtió en un lenguaje de prestigio: contaba la cultura, la riqueza y la capacidad del Reino.
Crear una porcelana capaz de competir con las grandes manufacturas europeas significaba demostrar que Nápoles era una capital.Modeladores, pintores y artesanos trabajaban codo a codo.
Una figura podía pasar por diferentes manos antes de ser completada.
La porcelana era el resultado de un saber colectivo.
Un viaje en la historia del lugar donde todo comenzó.
Habilidad, técnica y paciencia detrás del trabajo de la porcelana.
Parecen similares. Pero no son lo mismo.
Calda, materica y porosa. Es la cerámica del característico color de la tierra.
Es el nombre de la gran familia. Incluye materiales y procesos muy diversos.
Más fina, compacta y resistente. Su finura permite modelar detalles extremadamente delicados.
La porcelana es cerámica.
Pero es una de sus formas más refinadas.
No era solo el material. Era la forma en que los artistas aprendieron a usarlo.
Figuras y escenas toman forma en la porcelana.
La decoración policromada da vida a los detalles.
Pétalos, hojas y pequeños detalles parecen perder el peso de la materia.
Escena y personajes transforman cada obra en una pequeña historia.
Entre 1757 y 1759, la Real Fábrica creó para María Amalia de Sajonia un ambiente completo revestido de porcelana policromada.
Flores, animales exóticos y decoraciones cubrían las paredes.
Carlo di Borbone fonda la Real Fabbrica di Capodimonte.
Carlo sale al trono di Spagna come Carlo III. La prima manifattura di Capodimonte conclude la sua attività.
Ferdinando IV avvia una nuova manifattura reale napoletana.
Hoy la porcelana de Capodimonte sigue viva en las manos de los artesanos.
En las flores, en las figuras y en los pequeños detalles permanecen gestos aprendidos, repetidos y transmitidos a lo largo del tiempo.
La tradición continúa porque alguien sigue haciéndola.
Fiori, jarrones y obras decorativas nacidas de la tradición de la porcelana napolitana.
Mira las porcelanas de Capodimonte